Habiendo vivido la celebración de la Semana Santa en diversas comunidades y siguiendo la costumbre de años anteriores, nos hemos reunido para llevar a cabo el encuentro de transición al ministerio en la semana de pascua. Esta jornada la vivimos en Villa Marianella, desarrollándose del martes 7 al viernes 10 de abril.
Este encuentro fue dirigido por el Padre Samuel Torres y contó con la grata presencia de nuestro Superior Provincial, el Padre Mauricio Monroy. Tuve la alegría de participar en estos días junto a mis hermanos: los padres Cristian Aza y Óscar Tarazona (5° año), mi persona, Carlos López (4° año), Juan Sebastián Criollo, Johvanny Cuéllar y Sergio Guerrero (3°año), Ely Saúl Millán y Johnny Vargas (2° año); y los profesos perpetuos Carlos Daniel Franco, Reilander Aldana, Alexander Hernández y el Hermano Jorge Campo Flor.
Nuestra programación incluyó diversos momentos de formación en ciertos temas, además de tiempos de oración, de descanso, de diálogo fraterno y de recreación en deporte y gaudeamus.
Martes y miércoles: Después de la llegada e instalación en la tarde del martes, tuvimos un primer bloque formativo el miércoles a cargo de las hermanas Kalina Becerra y Seila González, de la Fraternidad Misionera Verbum Dei. Bajo el inspirador lema “amarás con todo”, se nos exhortó a asimilar que nuestro llamado implica totalidad, plenitud de consagración e integración personal en torno a Jesús y la misión.
Jueves: El Superior Provincial, Padre Mauricio Monroy, nos orientó en una profundización en el liderazgo dentro de la Congregación. Teniendo en cuenta que el Gobierno General ha designado para el presente año el énfasis en este tema y la necesidad real y notable que observamos de reavivar el liderazgo en nuestra unidad, hicimos una lectura dialogada y orante de la segunda comunicanda del anterior Superior General, Michael Brehl, del año 2019.
Viernes: Para finalizar, el Padre Samuel Torres suscitó el diálogo en torno a la asimilación del Misterio Pascual que acabamos de celebrar en Semana Santa y algunos elementos del pasaje de los discípulos de Emaús, aplicándolo a nuestra propia realidad vocacional. Fue un momento en el cual los diversos aspectos de la pascua dieron lugar a nuestras intervenciones para exponer dudas, opiniones, testimonios y exhortaciones en relación con la etapa formativa en que nos encontramos.
Todos hemos percibido esta jornada como una experiencia inmensamente gratificante y constructiva. Resaltamos el gran valor de poder compartir tiempo, experiencias, comida, deporte, oración y formación con cohermanos con los cuales, durante la formación inicial, hemos desarrollado una gran familiaridad. Todo esto es, sin duda, un estímulo para perseverar con alegría y fidelidad. Agradecemos de corazón a todos los que han hecho posible esta experiencia.
Por: P. Carlos Eduardo López Hernández C.Ss.R.

